Mi historia con la tecnología empezó a mitad de los 90, cuando ver un ordenador era algo poco
común. Recuerdo quedarme fascinado las pocas veces que veía uno, intentando entender cómo
funcionaba todo aquello. Cuando llegó Windows 95 entendí que todo —los programas, los juegos,
las ventanas— lo creaban personas escribiendo código. Con 9 años conseguí mi primer PC, y con 12
instalé mi primera distribución de Linux —Mandrake Linux, que venía en el CD de una revista—.
Desde entonces, Linux ha sido mi sistema operativo.
Esa pasión temprana me llevó a contribuir al mundo open source desde 2009: colaboré con
CyanogenMod y ParanoidAndroid en la época dorada de las custom
ROMs —aunque mi primer Galaxy Spica no sobrevivió a mis experimentos—. En 2022 participé en el
desarrollo de Ubuntu Software y actualmente mantengo
audio_in_app, un paquete de Flutter en pub.dev. En 2026 publiqué dos proyectos
open source pensados para mejorar cómo trabajamos con asistentes de inteligencia artificial:
Agent Memory Protocol, que les da memoria a largo plazo —para que recuerden
tus preferencias y lo hablado en sesiones anteriores—, y codeatlas-mcp, que
les da un mapa de tu código para que encuentren lo que necesitan sin tener que releerlo entero
cada vez.